Me hacen gracia los anuncios de Nintendo: la Wii para hacer deporte, la DS para aumentar tu capacidad cerebral... vamos, no sé para qué

salimos de casa. Pero esto pasa en todos los sectores. Lo llaman "ampliar horizontes". Y no está mal, porque si no corres el riesgo de caducarte tan rápido como el Pan Bimbo, y a nadie le gusta que se le pongan los bordes verdes de moho. Pero también me temo que de videojuegos tienen poco, o, por lo menos, del espíritu del videojuego. Lo más creativo que se ha hecho en el mundo del juego virtual es crearlo.
Como he dicho, ya pasó en otros sectores y, a la súper estrella de cine mudo, Norma Desmond, le fastidiaba mucho:

"¡Yo soy grande!. Es el cine el que se ha hecho pequeño. Hubo un tiempo en el que poseían los ojos de todo el mundo. Pero no se contentaron con ello, también querían sus oídos. Asi que abrieron sus bocazas y empezaron a hablar, ¡hablar, hablar!.... ¿qué se creen, unos genios? ¡Aplastaron a los ídolos!. Los guionistas hicieron una soga de palabras y estrangularon este mundo. Pero el micrófono registra sus últimos gorjeos... ¡Y Technicolor graba sus lenguas hinchadas!.".
La GameBoy Color nos descubrió la fantasía colorista de Mario, y puso tin
te a todas la figuras del Tetris y a los marcianos de Space Invaders en tu consola. Y con el Resident Evil 5 me vuelvo loco, las 3 dimensiones son para gente con visión espacial. Pero hay una cosa que no consiguen. Y es que no pueden competir con el hecho de que alguien se pueda pasar 3 horas jugando con treinta bloques sin que se aburra. Yo seguiré al Arkanoid.
Esto no es un post nostálgico y sentimental. Es sólo que más, no es mejor.