jueves, 16 de abril de 2009

Con el jardín en el tejado|Soy tan sentimental.

Me voy a quitar el sombrero negro para ponérmelo de todos los colores: rojo, amarillo, azul.... ya no importan los inconvenientes.
El jardín en la azotea es una buena idea. Podría inventarte. O mejor, invitarte a que vinieses y lo vieses. A que paseases entre árboles y arbustos y a que descansases en cualquier banco.
Seguramente esta invitación nunca te llegue, eres contrabandista de indiferencia, que se me clava como una daga en el pecho. Pero en mi jardín en el tejado podría verte, y esperar a que la casualidad me regalase un segundo de tu mirada. Sólo para poder seguir soñando que soy yo el que te estrecha entre mis brazos....

2 comentarios:

  1. Cuando somos pequeños rechazamos el sabor amargo de las plantas.

    Incluso si tu jardín fuera amargo, una señal de veneno de la naturaleza, subiría contigo. Olvidemos este consejo y memoriza una vez más a la fuerza a este explorador de tu azotea...

    La ciudad vuelve a iluminarse de extrañas luces y miradas hacia ti, y lo demas me da igual...

    :***:

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  2. me acabo de dar cuenta de que echo de menos que me llames a casa por teléfono

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